Lecciones del fallo condenatorio en contra del patólogo Duque Echeverry

Tras la ratificación del fallo condenatorio en contra del patólogo José Edgar Duque Echeverry, la comunidad científica continúa desmotivada y alarmada en su ejercicio profesional. Y es que no es para menos, son muchos los miedos que se presentan cuando la responsabilidad médica inunda la libertad de los profesionales de la salud.

Las nutridas reacciones de sociedades gremiales y gubernamentales apoyan el ejercicio profesional de un hombre entregado al servicio de la comunidad por más de 5 décadas. Cobra especial el tweet del ministro de salud y paciente oncológico Alejandro Gaviria, quien expresó: “la condena del Dr. Duque es un despropósito y una injusticia”.

Y es que el fallo emitido por el presidente de la Corte Suprema de Justicia y el “cartel de la toga” Gustavo Enrique Malo Fernández, atenta contra la autonomía profesional en el ejercicio médico, abrogando responsabilidad médica a decisiones netamente científicas.

Ante tan desfavorable panorama, la defensa médica debe enfocarse en la búsqueda de soluciones disruptivas, recordando que la medicina es una ciencia inexacta sin garantía de resultado.

Es necesario armonizar el juramento hipocrático con las barreras del sistema de salud; y la mejor manera es empoderando al paciente mediante la información consentida. Pues inclusive el fallo condenatorio la Corte Suprema de Justicia aceptó que la patología es una ciencia inexacta y, por tanto, tiene un margen de error no atribuible a la impericia médica”.

En un sistema en el que las dilaciones administrativas suelen ser directamente proporcionales a la gravedad de las enfermedades; la información debe ser el pilar fundamental de la defensa médica, siendo el paciente quien decide la pertinencia de un procedimiento, o la espera por nuevos estudios. Aclarando que jamás podrán arrojar una certeza absoluta.

La aceptación de los riesgos por parte del paciente impide que se le censure al galeno un error excusable desde el estado del arte; limitando la responsabilidad médica a la advertencia de las posibles complicaciones, para que sea el paciente quien decida.

En la actualidad los médicos se enfrentan a pacientes y abogados que exigen precisión desde cuerpos imperfectos, y, aunque frustrante, se debe aceptar que una persona priorice la estética sobre su propia vida, siempre y cuando lo haya manifestado.

 

 

 

Rafael Yepes
Rafael Yepes
Abogado especialista en responsabilidad médica